El 15 de setiembre se conmemoró el bicentenario de la creación del Regimiento Patricios. También se recordaba el día de la Infantería, el arma de los sueños de mi esposo y la razón de ser de nuestra presencia en dicha ceremonia.
Habiendo iniciado el acto, un joven oficial le dice a mi marido, que por orden del General Bendini tenía que retirarse. Mi esposo, con mucho dolor acata la orden y se va por donde había ingresado. Me comunican entonces que yo también tenía que hacerlo, pero le recuerdo al joven capitán que no tengo estado militar. Me piden la tarjeta de invitación… y o casualidad, nadie alrededor la tenía. ¿Por qué justamente yo me tenía que ir?.
Como no acataba la “orden”, aproximadamente 20 uniformados, apoyados por personal civil de inteligencia, forman un doble cordón para que no pudiera moverme. Conforme avanzaba la ceremonia, la presión se hacía más intensa. Finalmente no me quedó más remedio que asumir la “obediencia debida”. Grotesco, ridículo, pero una muestra acabada de hasta donde ha llegado la persecución.
Yo me pregunto… expulsar a la esposa de un oficial del Ejército Argentino de una fiesta por la cual ya había pagado… ¿Forma parte de la Obediencia Debida o es una Orden manifiestamente inmoral? ¡Cuántos están delinquiendo en las instituciones de mi patria!.
sábado, 16 de septiembre de 2006
miércoles, 9 de agosto de 2006
La Libertad Amenazada
Como no podía ser de otra manera, tarde o temprano el régimen muestra su verdadero rostro. La dictadura del pensamiento único se presenta tal cual es y para eso recurre a un viejo, mentado y ridículo recurso: la existencia de un supuesto plan desestabilizador.
Y este anuncio de los nuevos voceros presidenciales, no por infantil, deja de ser peligroso. Porque abre el camino para profundizar la limitación de las libertades individuales. Todos los gobiernos con vocación hegemónica acudieron históricamente a este recurso para cercenar los derechos civiles y políticos de los ciudadanos.
No contento con limitar la libertad religiosa y la libertad de expresión, el gobierno centra su esfuerzo en la anulación de la libertad de pensamiento. Ya no sólo no podemos hablar, sino que ni siquiera se puede pensar distinto, porque automáticamente pasamos a formar parte de un complot que procura atentar contra el presidente.
Es cierto que no comparto la política hemipléjica de derechos humanos orquestada desde la Casa Rosada. Es cierto que entiendo que sólo una ley de amnistía amplia y generosa nos permitirá a los argentinos superar las heridas de un pasado violento. Es cierto que no me gusta ver a mi país alineado internacionalmente con Chávez y Fidel Castro. Es cierto que defiendo la vida humana desde el momento mismo de la concepción. Pero, me pregunto… ¿Me constituye esto en una peligrosa delincuente? Cuidado, argentinos, porque hoy vienen por mi… ¿y mañana?.
Y este anuncio de los nuevos voceros presidenciales, no por infantil, deja de ser peligroso. Porque abre el camino para profundizar la limitación de las libertades individuales. Todos los gobiernos con vocación hegemónica acudieron históricamente a este recurso para cercenar los derechos civiles y políticos de los ciudadanos.
No contento con limitar la libertad religiosa y la libertad de expresión, el gobierno centra su esfuerzo en la anulación de la libertad de pensamiento. Ya no sólo no podemos hablar, sino que ni siquiera se puede pensar distinto, porque automáticamente pasamos a formar parte de un complot que procura atentar contra el presidente.
Es cierto que no comparto la política hemipléjica de derechos humanos orquestada desde la Casa Rosada. Es cierto que entiendo que sólo una ley de amnistía amplia y generosa nos permitirá a los argentinos superar las heridas de un pasado violento. Es cierto que no me gusta ver a mi país alineado internacionalmente con Chávez y Fidel Castro. Es cierto que defiendo la vida humana desde el momento mismo de la concepción. Pero, me pregunto… ¿Me constituye esto en una peligrosa delincuente? Cuidado, argentinos, porque hoy vienen por mi… ¿y mañana?.
sábado, 5 de agosto de 2006
La Secretaría de Derechos Humanos y el Derecho a la Vida
Los últimos días, se ha instalado en la opinión pública el recurrente tema del derecho al aborto. Al respecto, las diputadas por el Frente para la Victoria, Diana Conti y Graciela Rosso formalizaron el pedido de Jury de enjuiciamiento contra la jueza Siro, quien en uso de sus atribuciones, y en defensa de un inocente e indefenso niño, prohibió la realización del aborto a una joven discapacitada.
Carmen Argibay, miembro de la Corte Suprema de Justicia, en una descalificación indirecta de la conducta de la jueza, dijo que habría que echar de la justicia a quienes juzgan de acuerdo con sus creencias. En la misma línea se expidieron algunos legisladores de Chubut, para quienes la jueza habría privilegiado sus convicciones religiosas por sobre la tipificación de un delito penal.
Días atrás, a raíz de una entrevista con el Dr Luis Duhalde, el Secretario de los Derechos Humanos me obsequió un libro muy interesante: “la República Argentina y los Instrumentos Jurídicos Internacionales sobre Derechos Humanos” (Edición Mayo de 2006).
En su página 194, al referirse a la Convención de los Derechos del Niño, el documento afirma que Argentina “entiende por niño a todo ser humano desde el momento de su concepción hasta los 18 años de edad”. Entonces cabe preguntarse: ¿Quién obra de acuerdo a sus creencias y quién de acuerdo a la Ley?. Al parecer, algunas diputadas y algunos jueces tendrían que repasar un poco lo que está escrito en la ley positiva. Especialmente, la señora Conti, quien si mal no recuerdo, se desempeñó como Secretaria de Derechos Humanos, cuando dicha convención ya era ley en Argentina.
Carmen Argibay, miembro de la Corte Suprema de Justicia, en una descalificación indirecta de la conducta de la jueza, dijo que habría que echar de la justicia a quienes juzgan de acuerdo con sus creencias. En la misma línea se expidieron algunos legisladores de Chubut, para quienes la jueza habría privilegiado sus convicciones religiosas por sobre la tipificación de un delito penal.
Días atrás, a raíz de una entrevista con el Dr Luis Duhalde, el Secretario de los Derechos Humanos me obsequió un libro muy interesante: “la República Argentina y los Instrumentos Jurídicos Internacionales sobre Derechos Humanos” (Edición Mayo de 2006).
En su página 194, al referirse a la Convención de los Derechos del Niño, el documento afirma que Argentina “entiende por niño a todo ser humano desde el momento de su concepción hasta los 18 años de edad”. Entonces cabe preguntarse: ¿Quién obra de acuerdo a sus creencias y quién de acuerdo a la Ley?. Al parecer, algunas diputadas y algunos jueces tendrían que repasar un poco lo que está escrito en la ley positiva. Especialmente, la señora Conti, quien si mal no recuerdo, se desempeñó como Secretaria de Derechos Humanos, cuando dicha convención ya era ley en Argentina.
miércoles, 26 de julio de 2006
La Memoria Parcial del Canciller Jorge Taiana
El día 24 de julio, nuestro canciller inauguró en el Palacio San Martín una muestra fotográfica sobre el último gobierno militar denominada “Imágenes para la Memoria”.
Cabe preguntarse ¿Habrá alguna fotografía que resguarde para la memoria el cuerpo inerte de la joven Paula Lambruschini o de la niña Cristina Viola? ¿Podremos los argentinos encontrar alguna imagen que muestre el dolor de los hijos del profesor Sacheri o de los familiares del Ingeniero Amelong? ¿Se reflejará en algún escaparate el sufrimiento vivido por tantos argentinos en las Cárceles del Pueblo? ¿Estarán representados los más de 20 mil atentados cometidos por los terroristas para tomar por asalto el poder en nuestra querida patria?.
O quizás algo más cercano al señor Jorge Taiana. ¿Se exhibirá al público alguna fotografía referida a la bomba que se hiciera estallar en el bar porteño “El Ibérico” el 4 de julio de 1975 y que le costara la vida a dos parroquianos totalmente inocentes?. Porque de eso no puede haberse olvidado, ya que estuvo detenido, junto con su mujer, por la responsabilidad que le habría cabido en el hecho.
Conociendo que no se encuentra ninguna referencia a los demenciales atentados perpetrados por los compañeros de ruta del mencionado ministro, propongo a la ciudadanía que asista a la muestra, que exija a los organizadores una visión completa y adulta de la historia. Porque los argentinos ya estamos grandecitos para que desde el poder nos sigan engañando con esta nueva historia oficial.
Cabe preguntarse ¿Habrá alguna fotografía que resguarde para la memoria el cuerpo inerte de la joven Paula Lambruschini o de la niña Cristina Viola? ¿Podremos los argentinos encontrar alguna imagen que muestre el dolor de los hijos del profesor Sacheri o de los familiares del Ingeniero Amelong? ¿Se reflejará en algún escaparate el sufrimiento vivido por tantos argentinos en las Cárceles del Pueblo? ¿Estarán representados los más de 20 mil atentados cometidos por los terroristas para tomar por asalto el poder en nuestra querida patria?.
O quizás algo más cercano al señor Jorge Taiana. ¿Se exhibirá al público alguna fotografía referida a la bomba que se hiciera estallar en el bar porteño “El Ibérico” el 4 de julio de 1975 y que le costara la vida a dos parroquianos totalmente inocentes?. Porque de eso no puede haberse olvidado, ya que estuvo detenido, junto con su mujer, por la responsabilidad que le habría cabido en el hecho.
Conociendo que no se encuentra ninguna referencia a los demenciales atentados perpetrados por los compañeros de ruta del mencionado ministro, propongo a la ciudadanía que asista a la muestra, que exija a los organizadores una visión completa y adulta de la historia. Porque los argentinos ya estamos grandecitos para que desde el poder nos sigan engañando con esta nueva historia oficial.
jueves, 29 de junio de 2006
Las Violaciones a la Constitución Nacional y a las Leyes por parte del Gobierno Nacional
El día 29 de junio en la sede del Partido Demócrata de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se desarrolló un Seminario titulado "Las Violaciones a la Constitución Nacional y a las Leyes por parte del Gobierno Nacional". Reproducimos las palabras de la Sra. Cecilia Pando de Mercado.
En dicho evento, donde participaron aproximadamente 160 personas, expusieron los además Doctores Enrique Pinedo y Federico Young.
Presentación de CECILIA PANDO DE MERCADO
Introducción
En primer lugar, quisiera agradecer al Partido Demócrata la invitación para integrar este panel, acompañada por tan prestigiosos profesionales. Integrar una mesa junto al Doctor Enrique Pinedo o el Doctor Young, es un orgullo para cualquiera y en mi caso particular, siento que es un reconocimiento inmerecido. Pero bueno, la comisión directiva pensó que yo podía aportar algo y humildemente trataré de hacerlo.
De más está decir que plantear un Seminario bajo el tema “La Violación de la Constitución Nacional por parte del Gobierno”, en el clima de paranoia persecutoria que se está viviendo en la Argentina, demuestra también un Coraje Político poco usual en nuestra clase dirigente, por parte de este Histórico Partido Político.
El Doctor Pinedo nos explicaba recién las distintas violaciones a los principios, derechos y garantías constitucionales que se están vulnerando en los distintos juicios por presuntas violaciones a los derechos humanos durante la Guerra Revolucionaria de la década del 70.
A esta altura de los acontecimientos podemos preguntarnos si estamos viviendo en un auténtico estado de derecho. En líneas generales se reconoce como Estado de Derecho, al régimen político que se ajusta en el fondo y en las formas a lo establecido en las Leyes que rigen el país.
Y la Constitución es la Ley Primera y Fundamental. Esta consta de dos partes. La primera referida a las Declaraciones, Derechos y Garantías y la segunda, referida a las Autoridades de la Nación. Con algunas deficiencias, podemos convenir que se estaría cumpliendo con la segunda parte de la Carta Magna, al menos en lo que se refiere a la elección de las autoridades. Pero qué pasa con la Primera Parte de la CN. ¿Qué pasa con las Declaraciones, Derechos y Garantías? Personalmente creo que para que exista un Verdadero Estado de Derecho, debería cumplirse la totalidad de la Constitución Nacional. Y eso no esta pasando en la actualidad. A raíz de mi experiencia personal iremos desgranando algunos de los derechos civiles vulnerados por este gobierno.
El Derecho a la Libertad Religiosa
Como ustedes bien saben, los distintos problemas en mi vida familiar comenzaron a surgir a raíz de una Carta de Lectores donde le negaba al Presidente de la República, el derecho a sacar a Monseñor Baseotto como obispo Castrense de las Fuerzas Armadas.
Dejando de lado los aspectos de política internacional entre los estados, y las cuestiones jurídicas relacionadas con ella, tales como la determinación de si el Poder Ejecutivo tiene derecho a romper un Concordato aprobado en forma previa por el Congreso, ya que el Inciso 22 del Artículo 75 de la Carta Magna establece como una Atribución del Congreso el “Aprobar o desechar los Concordatos con la Santa Sede” ¿Puede el Poder Ejecutivo, unilateralmente, romper un concordato, previamente autorizado por el Congreso, o debería contar con autorización del mismo?.
Dejando esto de lado, prefiero que nos detengamos a analizar este tema desde otra perspectiva, un poco más humana y práctica. La constitución Nacional, en su artículo 14 dice claramente que todos los habitantes de la nación gozan del derecho a “profesar libremente su culto” y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, con rango Constitucional a partir de las reformas de 1994, expresa claramente en su artículo 18 que “toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión”. Dejemos de lado la referencia a la libertad de pensamiento, para detenernos a considerar lo relacionado con la libertad religiosa.
Este concepto incluye no sólo el derecho a vivir interiormente en nuestra conciencia nuestras convicciones religiosas, sino también la facultad de poder manifestar nuestras creencias en plenitud, tanto en público como en privado, sin que el estado pueda coartar el ejercicio de estos derechos. ¿Y qué está sucediendo en la actualidad? Al menos un sector de la sociedad, el conocido con el nombre de Familia Militar, no está teniendo la posibilidad de vivir en plenitud estos derechos.
Pensemos por ejemplo en una típica situación: el Sacramento de la Confirmación... que como saben los católicos, debe ser administrado ordinariamente por el Obispo de la diócesis a la cual pertenece el bautizado. Pensemos en esta situación... que es un problema real de muchos militares argentinos. Pensemos en un miembro de la familia militar que desea recibir el Sacramento de la Confirmación, que como dijimos anteriormente, debiera ser administrado por su Obispo... Monseñor BASEOTTO.
Como familia militar normalmente tenemos las capillas en instalaciones sujetas a jurisdicción militar. Razón por la cual sería necesaria la presencia de Monseñor Baseotto en los Cuarteles... ¿Qué debería hacer el militar que se encuentra en esa situación? ¿Puede o no puede recibir a su Obispo? ¿O tiene que hacerlo a escondidas, como en la época de las catacumbas por temor al nuevo Cesar de los argentinos?. Esto sucede actualmente… esto es una realidad… no estoy inventando nada… Por un capricho presidencial una parte de la sociedad no está teniendo derecho a vivir plenamente su Fe. Es cierto que hay caminos alternativos… es verdad que esto se soluciona a través de un enviado del obispo con expresa autorización… pero… ¿Porqué no tenemos derecho a recibir a Monseñor Baseotto con todos los honores que le corresponden, cuando ES y SIGUE SIENDO NUESTRO OBISPO CASTRENSE? ¿Podemos hablar de libertad religiosa los miembros de la familia militar?
Para los creyentes, el Obispo, a diferencia de los sacerdotes, tiene la triple potestad de Santificar, Regir y Enseñar al rebaño a él confiado… y los miembros de la familia militar tienen expresamente prohibido el derecho a recibir en plenitud el magisterio de su Pastor… Esto no puede ser libertad.
El Derecho a la Libertad de Expresión.
¿Somos realmente libres para expresarnos en la Argentina de Kirchner? El mismo Artículo 14 habla claramente del derecho de todo ciudadano a publicar sus ideas por la prensa sin censura previa. Y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, con rango Constitucional a partir de las reformas de 1994, expresa claramente en su artículo 19 que “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión… este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, por cualquier medio de expresión”.
Este es otro punto vital que pone en evidencia la existencia o no de una república con valores democráticos. ¿Tienen todos los sectores sociales libertad para expresar sus ideas sin temores de ninguna especie?
En mi vida personal he sido protagonista de que al menos la familia militar tampoco goza de este derecho consagrado en la Constitución Nacional. La primera Carta de Lectores, expresando mis ideas, trajo aparejada una dura sanción para mi marido, que a raíz de la presión de la opinión pública fue levantada por el mismo presidente de la república. Como no aprendí la lección y seguí escribiendo distintas Cartas de Lectores y me inicié como Columnista Semanal en SEPRIN (Servicio Privado de Informaciones), meses después, mi marido era directamente pasado a Retiro Obligatorio, perdiendo su carrera.
El mensaje mafioso era terrible. Ya que otras voces se habían inicialmente plegado a mi lucha, se quería dejar claro que toda esposa de militar que quisiera hacer valer sus derechos, su marido pagaría las consecuencias en forma directa. Y esto no ha sido un problema exclusivo e interno del Ejército Argentino. La Ministro de Defensa, ironías del destino, me dijo personalmente que ella estaba de acuerdo con la decisión de la Junta Militar que había terminado con la carrera de mi esposo. ¿Hay algo más fachista que este progresismo que nos gobierna?. Una teórica defensora de los Derechos Humanos aplaude una medida claramente anticonstitucional, que lesiona los derechos humanos de los ciudadanos argentinos. Y el presidente también tomó conocimiento en forma directa de este problema, e ¿Hizo algo al respecto? Por supuesto que no, ya que es el primer responsable de este régimen hegemónico que nos gobierna.
El Derecho a la Libertad de Pensamiento / Opinión.
Pero el problema es todavía más profundo. Mal que nos pese, al menos en las democracias de burdel que casi siempre hemos tenido, la libertad de expresión, con la consecuente libertad de prensa, nunca han sido las asignaturas de mayor calificación en Argentina. Tal vez esto forma parte de la cultura social autoritaria que nos caracteriza.
Pero en el presente se ha avanzado un paso más en la violación de las libertades individuales. En este momento ya no sólo no se puede expresar las propias ideas, sino que tampoco se puede tener un propio pensamiento. Esto es muy serio, esto es muy grave. Se está imponiendo un pensamiento único, donde no se acepta ninguna diferencia.
Respecto a la década del 70, pareciera ser que el Espíritu Santo se hubiera encarnado en el nuevo emperador, y que la nueva verdad revelada manifiesta que en Argentina no hubo Guerra Revolucionaria, no hubieron delincuentes terroristas y que toda la historia se resume en la existencia de unas Fuerzas Armadas asesinas, que para defender los intereses del imperialismo, asesinaron a mansalva a los jóvenes idealistas del pueblo argentino. Y esta concepción se impone como verdad de Fe en todos los estamentos… y nadie puede osar siquiera pensar de manera distinta, porque se queda sin trabajo.
En última instancia, mi marido se ha quedado sin trabajo, porque algunos piensan que él piensa de determinada manera. Y como se está tratando de arrasar por el terror cualquier disenso en esta materia, todo es lícito, aunque se pisotee la propia Constitución Nacional.
Se está re escribiendo la Historia Argentina, inventando una nueva Historia Oficial, que permita redimir, perdonar a los terroristas del ayer. Y en este punto, por lo visto no se está dispuesto a ceder. La izquierda blindada o combativa del ayer, se está encargando sistemáticamente de atacar el ambiente educativo. Para lavar la cabeza de las nuevas generaciones argentinas, presentando una visión sesgada, parcial de la historia argentina. Y esto es realmente muy grave, porque vamos en camino de volver a equivocarnos.
Lo sucedido con el Teniente Coronel Sigón en un regimiento de Esquel es una muestra más en este camino de re escribir la historia, apelando al terror y al miedo. Este hombre es relevado por pasar un video institucional donde simplemente se narra la Historia del Ejército Argentino, desde las Invasiones Inglesas hasta las Misiones de Paz, pasando por todas las campañas en que participara el ejército argentino. Con este video institucional, preparado por el General Baza, actual embajador en Colombia, el Ejército Argentino ganó el Primer premio de la Categoría Tradición, en la Convención EJERCITOS Y PUEBLOS, realizada en ROMA entre el 23 y el 28 de Noviembre de 1993. Esto es otra locura… No se puede decir nada que contradiga la visión oficial de lo sucedido en el país…
Lo que está sucediendo es muy grave. Yo me pregunto si los militares deben ser autómatas o tienen derecho a pensar por si mismos. Es lógico que en atención a la disciplina los militares en actividad no puedan emitir opiniones políticas. ¿Pero tampoco pueden pensar? ¿Es obligación de todos los uniformados estar de acuerdo con el proyecto político del gobierno de turno? Dicho de otra manera: ¿Se puede dejar en la calle a un miembro de las Fuerzas Armadas por pensar distinto a lo establecido por el poder ejecutivo? ¿Están todos los militares obligados a pensar de la misma manera?.
Han quedado muchas cosas en el tintero, muchos otros derechos son diariamente pisoteados por este gobierno… podríamos referirnos al Derecho de Asociación, a la Discriminación de la cual fui objeto, pero el tiempo no nos ha permitido seguir avanzando en esta dirección.
A manera de resumen, vuelvo a la tesis con la cual iniciara esta breve exposición. No estamos viviendo en un auténtico estado de derecho, por cuanto no se está respetando íntegramente la Constitución Nacional.
Muchas Gracias
En dicho evento, donde participaron aproximadamente 160 personas, expusieron los además Doctores Enrique Pinedo y Federico Young.
Presentación de CECILIA PANDO DE MERCADO
Introducción
En primer lugar, quisiera agradecer al Partido Demócrata la invitación para integrar este panel, acompañada por tan prestigiosos profesionales. Integrar una mesa junto al Doctor Enrique Pinedo o el Doctor Young, es un orgullo para cualquiera y en mi caso particular, siento que es un reconocimiento inmerecido. Pero bueno, la comisión directiva pensó que yo podía aportar algo y humildemente trataré de hacerlo.
De más está decir que plantear un Seminario bajo el tema “La Violación de la Constitución Nacional por parte del Gobierno”, en el clima de paranoia persecutoria que se está viviendo en la Argentina, demuestra también un Coraje Político poco usual en nuestra clase dirigente, por parte de este Histórico Partido Político.
El Doctor Pinedo nos explicaba recién las distintas violaciones a los principios, derechos y garantías constitucionales que se están vulnerando en los distintos juicios por presuntas violaciones a los derechos humanos durante la Guerra Revolucionaria de la década del 70.
A esta altura de los acontecimientos podemos preguntarnos si estamos viviendo en un auténtico estado de derecho. En líneas generales se reconoce como Estado de Derecho, al régimen político que se ajusta en el fondo y en las formas a lo establecido en las Leyes que rigen el país.
Y la Constitución es la Ley Primera y Fundamental. Esta consta de dos partes. La primera referida a las Declaraciones, Derechos y Garantías y la segunda, referida a las Autoridades de la Nación. Con algunas deficiencias, podemos convenir que se estaría cumpliendo con la segunda parte de la Carta Magna, al menos en lo que se refiere a la elección de las autoridades. Pero qué pasa con la Primera Parte de la CN. ¿Qué pasa con las Declaraciones, Derechos y Garantías? Personalmente creo que para que exista un Verdadero Estado de Derecho, debería cumplirse la totalidad de la Constitución Nacional. Y eso no esta pasando en la actualidad. A raíz de mi experiencia personal iremos desgranando algunos de los derechos civiles vulnerados por este gobierno.
El Derecho a la Libertad Religiosa
Como ustedes bien saben, los distintos problemas en mi vida familiar comenzaron a surgir a raíz de una Carta de Lectores donde le negaba al Presidente de la República, el derecho a sacar a Monseñor Baseotto como obispo Castrense de las Fuerzas Armadas.
Dejando de lado los aspectos de política internacional entre los estados, y las cuestiones jurídicas relacionadas con ella, tales como la determinación de si el Poder Ejecutivo tiene derecho a romper un Concordato aprobado en forma previa por el Congreso, ya que el Inciso 22 del Artículo 75 de la Carta Magna establece como una Atribución del Congreso el “Aprobar o desechar los Concordatos con la Santa Sede” ¿Puede el Poder Ejecutivo, unilateralmente, romper un concordato, previamente autorizado por el Congreso, o debería contar con autorización del mismo?.
Dejando esto de lado, prefiero que nos detengamos a analizar este tema desde otra perspectiva, un poco más humana y práctica. La constitución Nacional, en su artículo 14 dice claramente que todos los habitantes de la nación gozan del derecho a “profesar libremente su culto” y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, con rango Constitucional a partir de las reformas de 1994, expresa claramente en su artículo 18 que “toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión”. Dejemos de lado la referencia a la libertad de pensamiento, para detenernos a considerar lo relacionado con la libertad religiosa.
Este concepto incluye no sólo el derecho a vivir interiormente en nuestra conciencia nuestras convicciones religiosas, sino también la facultad de poder manifestar nuestras creencias en plenitud, tanto en público como en privado, sin que el estado pueda coartar el ejercicio de estos derechos. ¿Y qué está sucediendo en la actualidad? Al menos un sector de la sociedad, el conocido con el nombre de Familia Militar, no está teniendo la posibilidad de vivir en plenitud estos derechos.
Pensemos por ejemplo en una típica situación: el Sacramento de la Confirmación... que como saben los católicos, debe ser administrado ordinariamente por el Obispo de la diócesis a la cual pertenece el bautizado. Pensemos en esta situación... que es un problema real de muchos militares argentinos. Pensemos en un miembro de la familia militar que desea recibir el Sacramento de la Confirmación, que como dijimos anteriormente, debiera ser administrado por su Obispo... Monseñor BASEOTTO.
Como familia militar normalmente tenemos las capillas en instalaciones sujetas a jurisdicción militar. Razón por la cual sería necesaria la presencia de Monseñor Baseotto en los Cuarteles... ¿Qué debería hacer el militar que se encuentra en esa situación? ¿Puede o no puede recibir a su Obispo? ¿O tiene que hacerlo a escondidas, como en la época de las catacumbas por temor al nuevo Cesar de los argentinos?. Esto sucede actualmente… esto es una realidad… no estoy inventando nada… Por un capricho presidencial una parte de la sociedad no está teniendo derecho a vivir plenamente su Fe. Es cierto que hay caminos alternativos… es verdad que esto se soluciona a través de un enviado del obispo con expresa autorización… pero… ¿Porqué no tenemos derecho a recibir a Monseñor Baseotto con todos los honores que le corresponden, cuando ES y SIGUE SIENDO NUESTRO OBISPO CASTRENSE? ¿Podemos hablar de libertad religiosa los miembros de la familia militar?
Para los creyentes, el Obispo, a diferencia de los sacerdotes, tiene la triple potestad de Santificar, Regir y Enseñar al rebaño a él confiado… y los miembros de la familia militar tienen expresamente prohibido el derecho a recibir en plenitud el magisterio de su Pastor… Esto no puede ser libertad.
El Derecho a la Libertad de Expresión.
¿Somos realmente libres para expresarnos en la Argentina de Kirchner? El mismo Artículo 14 habla claramente del derecho de todo ciudadano a publicar sus ideas por la prensa sin censura previa. Y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, con rango Constitucional a partir de las reformas de 1994, expresa claramente en su artículo 19 que “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión… este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, por cualquier medio de expresión”.
Este es otro punto vital que pone en evidencia la existencia o no de una república con valores democráticos. ¿Tienen todos los sectores sociales libertad para expresar sus ideas sin temores de ninguna especie?
En mi vida personal he sido protagonista de que al menos la familia militar tampoco goza de este derecho consagrado en la Constitución Nacional. La primera Carta de Lectores, expresando mis ideas, trajo aparejada una dura sanción para mi marido, que a raíz de la presión de la opinión pública fue levantada por el mismo presidente de la república. Como no aprendí la lección y seguí escribiendo distintas Cartas de Lectores y me inicié como Columnista Semanal en SEPRIN (Servicio Privado de Informaciones), meses después, mi marido era directamente pasado a Retiro Obligatorio, perdiendo su carrera.
El mensaje mafioso era terrible. Ya que otras voces se habían inicialmente plegado a mi lucha, se quería dejar claro que toda esposa de militar que quisiera hacer valer sus derechos, su marido pagaría las consecuencias en forma directa. Y esto no ha sido un problema exclusivo e interno del Ejército Argentino. La Ministro de Defensa, ironías del destino, me dijo personalmente que ella estaba de acuerdo con la decisión de la Junta Militar que había terminado con la carrera de mi esposo. ¿Hay algo más fachista que este progresismo que nos gobierna?. Una teórica defensora de los Derechos Humanos aplaude una medida claramente anticonstitucional, que lesiona los derechos humanos de los ciudadanos argentinos. Y el presidente también tomó conocimiento en forma directa de este problema, e ¿Hizo algo al respecto? Por supuesto que no, ya que es el primer responsable de este régimen hegemónico que nos gobierna.
El Derecho a la Libertad de Pensamiento / Opinión.
Pero el problema es todavía más profundo. Mal que nos pese, al menos en las democracias de burdel que casi siempre hemos tenido, la libertad de expresión, con la consecuente libertad de prensa, nunca han sido las asignaturas de mayor calificación en Argentina. Tal vez esto forma parte de la cultura social autoritaria que nos caracteriza.
Pero en el presente se ha avanzado un paso más en la violación de las libertades individuales. En este momento ya no sólo no se puede expresar las propias ideas, sino que tampoco se puede tener un propio pensamiento. Esto es muy serio, esto es muy grave. Se está imponiendo un pensamiento único, donde no se acepta ninguna diferencia.
Respecto a la década del 70, pareciera ser que el Espíritu Santo se hubiera encarnado en el nuevo emperador, y que la nueva verdad revelada manifiesta que en Argentina no hubo Guerra Revolucionaria, no hubieron delincuentes terroristas y que toda la historia se resume en la existencia de unas Fuerzas Armadas asesinas, que para defender los intereses del imperialismo, asesinaron a mansalva a los jóvenes idealistas del pueblo argentino. Y esta concepción se impone como verdad de Fe en todos los estamentos… y nadie puede osar siquiera pensar de manera distinta, porque se queda sin trabajo.
En última instancia, mi marido se ha quedado sin trabajo, porque algunos piensan que él piensa de determinada manera. Y como se está tratando de arrasar por el terror cualquier disenso en esta materia, todo es lícito, aunque se pisotee la propia Constitución Nacional.
Se está re escribiendo la Historia Argentina, inventando una nueva Historia Oficial, que permita redimir, perdonar a los terroristas del ayer. Y en este punto, por lo visto no se está dispuesto a ceder. La izquierda blindada o combativa del ayer, se está encargando sistemáticamente de atacar el ambiente educativo. Para lavar la cabeza de las nuevas generaciones argentinas, presentando una visión sesgada, parcial de la historia argentina. Y esto es realmente muy grave, porque vamos en camino de volver a equivocarnos.
Lo sucedido con el Teniente Coronel Sigón en un regimiento de Esquel es una muestra más en este camino de re escribir la historia, apelando al terror y al miedo. Este hombre es relevado por pasar un video institucional donde simplemente se narra la Historia del Ejército Argentino, desde las Invasiones Inglesas hasta las Misiones de Paz, pasando por todas las campañas en que participara el ejército argentino. Con este video institucional, preparado por el General Baza, actual embajador en Colombia, el Ejército Argentino ganó el Primer premio de la Categoría Tradición, en la Convención EJERCITOS Y PUEBLOS, realizada en ROMA entre el 23 y el 28 de Noviembre de 1993. Esto es otra locura… No se puede decir nada que contradiga la visión oficial de lo sucedido en el país…
Lo que está sucediendo es muy grave. Yo me pregunto si los militares deben ser autómatas o tienen derecho a pensar por si mismos. Es lógico que en atención a la disciplina los militares en actividad no puedan emitir opiniones políticas. ¿Pero tampoco pueden pensar? ¿Es obligación de todos los uniformados estar de acuerdo con el proyecto político del gobierno de turno? Dicho de otra manera: ¿Se puede dejar en la calle a un miembro de las Fuerzas Armadas por pensar distinto a lo establecido por el poder ejecutivo? ¿Están todos los militares obligados a pensar de la misma manera?.
Han quedado muchas cosas en el tintero, muchos otros derechos son diariamente pisoteados por este gobierno… podríamos referirnos al Derecho de Asociación, a la Discriminación de la cual fui objeto, pero el tiempo no nos ha permitido seguir avanzando en esta dirección.
A manera de resumen, vuelvo a la tesis con la cual iniciara esta breve exposición. No estamos viviendo en un auténtico estado de derecho, por cuanto no se está respetando íntegramente la Constitución Nacional.
Muchas Gracias
viernes, 29 de julio de 2005
Una Trampa por Partida Doble
En esta oportunidad quisiera compartir con ustedes algunas reflexiones sobre un tema difícil, espinoso, pero que no puede ser soslayado. Porque se está difundiendo un pensamiento que a mi humilde entender constituye una trampa por partida doble... porque divide a los que pretendemos defender a las instituciones castrenses y nos inhibe de actuar... nos inmoviliza... y tal vez sin quererlo nos lleva a hacerle el juego al gobierno y sus acólitos. Ya sea por nuestras acciones o por nuestras omisiones.
En los últimos días se difundieron a través de algunos medios de comunicación informaciones relacionadas con la situación militar, que rápidamente fueron descalificadas por ciertos analistas bien informados, que las atribuyeron a operaciones de prensa de sectores cercanos al gobierno, que necesitaban una reacción militar.
El gobierno buscaría la reacción castrense como parte de su campaña política... porque habría tomado conciencia de que por más caja que reparta, los números no le alcanzan para lograr sus objetivos. Sabe que aún ganando, su triunfo representará una derrota en el sentido plebiscitario de su gestión.
Por eso el gobierno estaría provocando a los militares para que se produzca una asonada, que le permitiera aglutinar a la opinión pública en contra de los “militares derechistas genocidas”... un camino ya recorrido por Raúl Alfonsín durante su campaña política en la década del 80.
Ahora bien, sin tomar partido respecto a la existencia o inexistencia de tal operación psicológica por parte del gobierno (ya todos sabemos que Horacio Verbitsky, como miembro de la inteligencia montonera, es un maestro en el arte de la desinformación y manipulación de las informaciones), lo cierto es que su contracara también constituye un punto favorable para el régimen kirchnerista. Porque son muchos los miembros de la familia militar que para evitar contribuir a esta teoría conspirativa de nuestros gobernantes, permanecen sufriendo en silencio, sin siquiera una mueca de dolor, los embates permanentes del régimen progresista que supimos conseguir.
Si nos movilizamos en apoyo de las fuerzas armadas, defendiendo la verdad respecto a lo sucedido en la década del 70... le estaríamos haciendo el juego al gobierno por alimentar su teoría conspirativa; pero si nos quedamos en casa mirando como discurre la historia por televisión... también facilitamos su accionar disolvente, porque el resultado es el mismo... los hombres que combatieron contra la subversión terminarán entre rejas... más o menos cómodos, en cárceles comunes o en unidades militares, pero siempre privados de su libertad. Ese es el punto... mientras los que pretendemos tener una memoria completa, continuamos debatiendo si es o no conveniente salir a la calle antes de las elecciones.
¿Es que pensamos que si no reaccionamos el gobierno dará marcha atrás en la persecución sistemática a los uniformados? ¿Creemos por ventura que si el gobierno no alcanza el apoyo deseado en las elecciones de octubre tomará automáticamente conciencia de los errores cometidos contra las instituciones? ¿Acaso no registra en el presente un récord en la firma de decretos de necesidad y urgencia?. Con esto no pretendo anular la importancia de los comicios de octubre... pero tampoco seamos tan necios de pensar que la caza de militares terminará si en la cámara de diputados o senadores se registra un mayor o menor número de opositores. El CELS y las supuestas organizaciones defensoras de los derechos humanos continuarán su funesto accionar sin importarles el grado de apoyo con que cuenten... Para ellos la guerra no ha terminado y nuestro silencio, nuestras omisiones, nuestras divisiones, no hacen otra cosa que envalentonar su estrategia sin tiempo.
Por supuesto que no pretendo, ni aliento una asonada militar... eso sí sería hacerle el juego al poder político... creo que gracias a Dios la democracia llegó para quedarse en nuestra Patria... pero tampoco la inacción generalizada o el olvido unilateral contribuyen a la reconciliación nacional.
Tenemos que demostrarle a la ciudadanía que el revanchismo desbocado y extemporáneo de nuestro presidente genera división y fractura en el seno de la sociedad. Tenemos que demostrarle a nuestros compatriotas que la mirada hemipléjica hacia el pasado es en gran parte la responsable de nuestra incapacidad para construir un futuro digno de ser vivido para nuestros hijos.
Y para eso es importante que la familia militar, entre otros sectores que componen la sociedad, se comprometa... que abandone la ilusión de pensar que las cosas mejorarán por sí mismas... que comprendan que deben salir a la calle para pedir por sus familiares y reivindicar sus derechos... Un pequeño grupo de nostálgicos revolucionarios solapados detrás de organizaciones de derechos humanos ha convencido a la población de que sus maridos, padres e hijos, son asesinos genocidas y no soldados de la patria. Debemos demostrar lo contrario... pero para ello hace falta un mayor compromiso cívico...
Valga para nosotros la amonestación que le diera su madre al último rey moro de la España ocupada: “No lloréis como mujeres lo que no supisteis defender como hombres”.
El próximo 23 de agosto, día en que se recuerda el trigésimo aniversario del asesinato del Coronel Argentino del Valle Larrabure, tenemos una oportunidad única de manifestar en la Plaza Mitre , frente al busto levantado en su honor, que la Pacificación Nacional sólo será posible si nosotros se lo exigimos a nuestros gobernantes... Hasta la próxima.
Publicado en SEPRIN
En los últimos días se difundieron a través de algunos medios de comunicación informaciones relacionadas con la situación militar, que rápidamente fueron descalificadas por ciertos analistas bien informados, que las atribuyeron a operaciones de prensa de sectores cercanos al gobierno, que necesitaban una reacción militar.
El gobierno buscaría la reacción castrense como parte de su campaña política... porque habría tomado conciencia de que por más caja que reparta, los números no le alcanzan para lograr sus objetivos. Sabe que aún ganando, su triunfo representará una derrota en el sentido plebiscitario de su gestión.
Por eso el gobierno estaría provocando a los militares para que se produzca una asonada, que le permitiera aglutinar a la opinión pública en contra de los “militares derechistas genocidas”... un camino ya recorrido por Raúl Alfonsín durante su campaña política en la década del 80.
Ahora bien, sin tomar partido respecto a la existencia o inexistencia de tal operación psicológica por parte del gobierno (ya todos sabemos que Horacio Verbitsky, como miembro de la inteligencia montonera, es un maestro en el arte de la desinformación y manipulación de las informaciones), lo cierto es que su contracara también constituye un punto favorable para el régimen kirchnerista. Porque son muchos los miembros de la familia militar que para evitar contribuir a esta teoría conspirativa de nuestros gobernantes, permanecen sufriendo en silencio, sin siquiera una mueca de dolor, los embates permanentes del régimen progresista que supimos conseguir.
Si nos movilizamos en apoyo de las fuerzas armadas, defendiendo la verdad respecto a lo sucedido en la década del 70... le estaríamos haciendo el juego al gobierno por alimentar su teoría conspirativa; pero si nos quedamos en casa mirando como discurre la historia por televisión... también facilitamos su accionar disolvente, porque el resultado es el mismo... los hombres que combatieron contra la subversión terminarán entre rejas... más o menos cómodos, en cárceles comunes o en unidades militares, pero siempre privados de su libertad. Ese es el punto... mientras los que pretendemos tener una memoria completa, continuamos debatiendo si es o no conveniente salir a la calle antes de las elecciones.
¿Es que pensamos que si no reaccionamos el gobierno dará marcha atrás en la persecución sistemática a los uniformados? ¿Creemos por ventura que si el gobierno no alcanza el apoyo deseado en las elecciones de octubre tomará automáticamente conciencia de los errores cometidos contra las instituciones? ¿Acaso no registra en el presente un récord en la firma de decretos de necesidad y urgencia?. Con esto no pretendo anular la importancia de los comicios de octubre... pero tampoco seamos tan necios de pensar que la caza de militares terminará si en la cámara de diputados o senadores se registra un mayor o menor número de opositores. El CELS y las supuestas organizaciones defensoras de los derechos humanos continuarán su funesto accionar sin importarles el grado de apoyo con que cuenten... Para ellos la guerra no ha terminado y nuestro silencio, nuestras omisiones, nuestras divisiones, no hacen otra cosa que envalentonar su estrategia sin tiempo.
Por supuesto que no pretendo, ni aliento una asonada militar... eso sí sería hacerle el juego al poder político... creo que gracias a Dios la democracia llegó para quedarse en nuestra Patria... pero tampoco la inacción generalizada o el olvido unilateral contribuyen a la reconciliación nacional.
Tenemos que demostrarle a la ciudadanía que el revanchismo desbocado y extemporáneo de nuestro presidente genera división y fractura en el seno de la sociedad. Tenemos que demostrarle a nuestros compatriotas que la mirada hemipléjica hacia el pasado es en gran parte la responsable de nuestra incapacidad para construir un futuro digno de ser vivido para nuestros hijos.
Y para eso es importante que la familia militar, entre otros sectores que componen la sociedad, se comprometa... que abandone la ilusión de pensar que las cosas mejorarán por sí mismas... que comprendan que deben salir a la calle para pedir por sus familiares y reivindicar sus derechos... Un pequeño grupo de nostálgicos revolucionarios solapados detrás de organizaciones de derechos humanos ha convencido a la población de que sus maridos, padres e hijos, son asesinos genocidas y no soldados de la patria. Debemos demostrar lo contrario... pero para ello hace falta un mayor compromiso cívico...
Valga para nosotros la amonestación que le diera su madre al último rey moro de la España ocupada: “No lloréis como mujeres lo que no supisteis defender como hombres”.
El próximo 23 de agosto, día en que se recuerda el trigésimo aniversario del asesinato del Coronel Argentino del Valle Larrabure, tenemos una oportunidad única de manifestar en la Plaza Mitre , frente al busto levantado en su honor, que la Pacificación Nacional sólo será posible si nosotros se lo exigimos a nuestros gobernantes... Hasta la próxima.
Publicado en SEPRIN
viernes, 22 de julio de 2005
Revista Veintitrés – Oraciones Peligrosas ¿Investigación Periodística o Panfleto Político?
En el año 1959, ni bien la Revolución Cubana de Fidel Castro alcanzaba su triunfo y se iniciaba la más sangrienta dictadura de Latinoamérica, la conducción comunista de la isla puso en funcionamiento un aparato de propaganda para expandir los principios de la revolución. Para tal fin, el entonces periodista y posterior terrorista argentino Jorge Masetti, por pedido expreso del dictador cubano, creaba la Agencia Cablegráfica de Noticias Prensa Latina.
Que quede claro, este organismo formaba parte del servicio de inteligencia de Fidel Castro... su compromiso era con la revolución marxista y no con la verdad histórica que debe defender todo periodista que se precie de tal.
El 21 de julio de 2005, la Revista Veintitrés , de la mano del joven ideólogo Andrés Klipphan, sin nada que envidiarle a Página 12, se constituye en un órgano de avanzada de los mismos intereses mezquinos, sectarios y alejados de la verdad. Al igual que la Agencia de Fidel, la publicación considerada apela a la mentira, el engaño, a las medias verdades y a la descalificación personal, para escribir una presunta investigación relacionada con las “Andanzas de Monseñor Baseotto”.
Empieza la nota con una frase antojadiza y mentirosa referida a las misas oficiadas por el Obispo Castrense: “Se citan en secreto”, afirma. Apoya esta aseveración en presuntas declaraciones mías concedidas de buena fe, en un reportaje del que seguramente se perdió la grabación y los periodistas se habrán visto obligados a inventar lo más conveniente para apoyar sus pobres conclusiones.
Porque las Misas de Monseñor Baseotto nunca fueron secretas ni clandestinas, sino abiertas a todo el público. Cualquier persona puede concurrir a las mismas, basta con acercarse a la Catedral Castrense y preguntar en la Secretaría. Si existen invitaciones por email estas se llevan a cabo entre amigos que por compartir la misma fe, quieren aprovechar todas las ocasiones para escuchar y acompañar al Pastor elegido por el Vicario de Cristo, para guiar al rebaño castrense en su peregrinar por el mundo.
Se trata de Fe, de piedad, de vida interior y no de política. ¿Porqué no nos dejan vivir plena y libremente nuestra Vida Cristiana? ¿Tiene idea el señor Klipphan lo que representa un Obispo de la Iglesia Católica para un creyente? ¿Sabe que para un católico el Obispo tiene la triple y plena potestad de Gobernar, Enseñar y Santificar a sus fieles?. Ya que la revista Veintitrés está tan preocupada por la difusión de las actividades del Obispado Castrense, me comprometo a mantenerlos informados y espero sinceramente que la familia militar pueda encontrar en sus páginas un espacio gratuito para la comunicación masiva de sus acciones.
Continúa este aficionado afirmando que Monseñor Baseotto es el “obispo que propuso ponerle una piedra al cuello al ministro de salud, Ginés González García, y tirarlo al mar, en macabra alusión a los vuelos de la muerte de la dictadura”. Sin lugar a dudas la interpretación de texto no constituye uno de los fuertes de este novel ideólogo, disfrazado de periodista.
Me pregunto si esta pública acusación hacia un genuino representante de la Iglesia Católica no merece la intervención de la justicia por injurias infundadas, ya que ha sido una Jueza de la Nación , la Dra Servini de Cubría, quien rechazó terminantemente la interpretación antojadiza del poder ejecutivo y sus mercaderes, advirtiendo que "la acción desplegada por el Obispo no constituye ninguna de las hipótesis contempladas en los denunciantes, por cuanto ya sea dentro del contexto en que se enviara, como también en su interpretación literal, la misiva suscrita por Monseñor Baseotto no sólo no hace mención alguna a los sucesosseñalados por los denunciante,s sino que tampoco ofende el bien común".
Agrega que la carta del prelado “no hace exaltación, ponderación o elogio de ningún hecho criminal específico sino que el pasaje que se critica resulta una simple remisión literaria formulada por la autoridad eclesiástica, sobre una obra que para su credo es la base misma del culto que profesa y cuya redacción quien la señalara considera inspirada por Dios... si las expresiones de la carta se interpretaran como un delito implicaría vulnerar la libertad y autonomía de la que gozan las agrupaciones religiosas". ¿Es que puede alguien en su sano juicio tener alguna duda de lo que estas afirmaciones representan?.
Más adelante, la publicación continúa con los tradicionales agravios viles e insolentes que caracterizan la falta de argumentos de los apóstoles del pensamiento único, para quienes existe una asociación automática entre las palabras militares, represores, policías, genocidas, tradicionalistas, derechistas, reaccionarios, etc.
Así por ejemplo, el Mayor Juan Carlos Leonetti, quien muriera en un enfrentamiento con los líderes del Ejército Revolucionario del Pueblo, pasa a ser el líder de una patota militar. Los que acudimos a escuchar al Obispo Castrense no somos un grupo humano que piensa diferente, sino partes de una fauna, eufemismo utilizado para no llamarnos abiertamente animales.
Mientras que la justicia todavía no se ha expedido en torno a la culpabilidad o inocencia de algunos miembros de las fuerzas armadas bajo proceso judicial, como por ejemplo el Oficial de la Marina Ricardo Cavallo o el teniente coronel Daniel Amelong, para este científico del periodismo, estos ya son represores y torturadores de la peor calaña. ¿Es que se puede opinar tan alegremente en este país?. ¿Dónde queda el principio jurídico de que todo ciudadano debe ser considerado inocente hasta que se compruebe lo contrario?.
En otro de los párrafos, la nota en entredicho acusa terminantemente al Obispo Castrense de haber roto el pacto consensuado entre los cancilleres del Vaticano y de Argentina, al atribuirle manifestaciones irritantes al gobierno, a través de distintas homilías. Las partes reproducidas de las mismas ponen de manifiesto la ausencia de valores éticos profesionales por parte del periodista, o en su defecto una alarmante pobreza intelectual. Y decimos esto porque todos los sermones reproducidos en la investigación fueron impartidos con anterioridad al presunto pacto entre ambos estados. En otras palabras, se acusa al inculpado de haber roto un presunto acuerdo a través de declaraciones efectuadas con anterioridad a la existencia del mismo.
Para terminar, mi querido Klipphan... podemos pensar distinto en muchos temas. Gracias al cielo y a los militares que derrotaron a la subversión, todavía podemos disfrutar de alguna libertad de expresión en nuestra querida patria... pero por favor, seamos sinceros... la investigación periodística es un trabajo serio que requiere cuando menos de rigor intelectual y objetividad en el razonamiento. “Oraciones Peligrosas” podrá ser una brillante pieza comunicacional para un discurso de barricada de la Senadora Cristina Fernández de Kirchner... pero ambos sabemos que de trabajo de investigación no tiene nada.
Tampoco lo mío, por cierto, pero por lo menos yo no soy periodista ni intento engañar a mis lectores. A propósito del discurso, perdón de la nota... ¿Resulta más redituable escribir panfletos para la campaña política del gobierno? Hasta la próxima.
Publicado en SEPRIN
Que quede claro, este organismo formaba parte del servicio de inteligencia de Fidel Castro... su compromiso era con la revolución marxista y no con la verdad histórica que debe defender todo periodista que se precie de tal.
El 21 de julio de 2005, la Revista Veintitrés , de la mano del joven ideólogo Andrés Klipphan, sin nada que envidiarle a Página 12, se constituye en un órgano de avanzada de los mismos intereses mezquinos, sectarios y alejados de la verdad. Al igual que la Agencia de Fidel, la publicación considerada apela a la mentira, el engaño, a las medias verdades y a la descalificación personal, para escribir una presunta investigación relacionada con las “Andanzas de Monseñor Baseotto”.
Empieza la nota con una frase antojadiza y mentirosa referida a las misas oficiadas por el Obispo Castrense: “Se citan en secreto”, afirma. Apoya esta aseveración en presuntas declaraciones mías concedidas de buena fe, en un reportaje del que seguramente se perdió la grabación y los periodistas se habrán visto obligados a inventar lo más conveniente para apoyar sus pobres conclusiones.
Porque las Misas de Monseñor Baseotto nunca fueron secretas ni clandestinas, sino abiertas a todo el público. Cualquier persona puede concurrir a las mismas, basta con acercarse a la Catedral Castrense y preguntar en la Secretaría. Si existen invitaciones por email estas se llevan a cabo entre amigos que por compartir la misma fe, quieren aprovechar todas las ocasiones para escuchar y acompañar al Pastor elegido por el Vicario de Cristo, para guiar al rebaño castrense en su peregrinar por el mundo.
Se trata de Fe, de piedad, de vida interior y no de política. ¿Porqué no nos dejan vivir plena y libremente nuestra Vida Cristiana? ¿Tiene idea el señor Klipphan lo que representa un Obispo de la Iglesia Católica para un creyente? ¿Sabe que para un católico el Obispo tiene la triple y plena potestad de Gobernar, Enseñar y Santificar a sus fieles?. Ya que la revista Veintitrés está tan preocupada por la difusión de las actividades del Obispado Castrense, me comprometo a mantenerlos informados y espero sinceramente que la familia militar pueda encontrar en sus páginas un espacio gratuito para la comunicación masiva de sus acciones.
Continúa este aficionado afirmando que Monseñor Baseotto es el “obispo que propuso ponerle una piedra al cuello al ministro de salud, Ginés González García, y tirarlo al mar, en macabra alusión a los vuelos de la muerte de la dictadura”. Sin lugar a dudas la interpretación de texto no constituye uno de los fuertes de este novel ideólogo, disfrazado de periodista.
Me pregunto si esta pública acusación hacia un genuino representante de la Iglesia Católica no merece la intervención de la justicia por injurias infundadas, ya que ha sido una Jueza de la Nación , la Dra Servini de Cubría, quien rechazó terminantemente la interpretación antojadiza del poder ejecutivo y sus mercaderes, advirtiendo que "la acción desplegada por el Obispo no constituye ninguna de las hipótesis contempladas en los denunciantes, por cuanto ya sea dentro del contexto en que se enviara, como también en su interpretación literal, la misiva suscrita por Monseñor Baseotto no sólo no hace mención alguna a los sucesosseñalados por los denunciante,s sino que tampoco ofende el bien común".
Agrega que la carta del prelado “no hace exaltación, ponderación o elogio de ningún hecho criminal específico sino que el pasaje que se critica resulta una simple remisión literaria formulada por la autoridad eclesiástica, sobre una obra que para su credo es la base misma del culto que profesa y cuya redacción quien la señalara considera inspirada por Dios... si las expresiones de la carta se interpretaran como un delito implicaría vulnerar la libertad y autonomía de la que gozan las agrupaciones religiosas". ¿Es que puede alguien en su sano juicio tener alguna duda de lo que estas afirmaciones representan?.
Más adelante, la publicación continúa con los tradicionales agravios viles e insolentes que caracterizan la falta de argumentos de los apóstoles del pensamiento único, para quienes existe una asociación automática entre las palabras militares, represores, policías, genocidas, tradicionalistas, derechistas, reaccionarios, etc.
Así por ejemplo, el Mayor Juan Carlos Leonetti, quien muriera en un enfrentamiento con los líderes del Ejército Revolucionario del Pueblo, pasa a ser el líder de una patota militar. Los que acudimos a escuchar al Obispo Castrense no somos un grupo humano que piensa diferente, sino partes de una fauna, eufemismo utilizado para no llamarnos abiertamente animales.
Mientras que la justicia todavía no se ha expedido en torno a la culpabilidad o inocencia de algunos miembros de las fuerzas armadas bajo proceso judicial, como por ejemplo el Oficial de la Marina Ricardo Cavallo o el teniente coronel Daniel Amelong, para este científico del periodismo, estos ya son represores y torturadores de la peor calaña. ¿Es que se puede opinar tan alegremente en este país?. ¿Dónde queda el principio jurídico de que todo ciudadano debe ser considerado inocente hasta que se compruebe lo contrario?.
En otro de los párrafos, la nota en entredicho acusa terminantemente al Obispo Castrense de haber roto el pacto consensuado entre los cancilleres del Vaticano y de Argentina, al atribuirle manifestaciones irritantes al gobierno, a través de distintas homilías. Las partes reproducidas de las mismas ponen de manifiesto la ausencia de valores éticos profesionales por parte del periodista, o en su defecto una alarmante pobreza intelectual. Y decimos esto porque todos los sermones reproducidos en la investigación fueron impartidos con anterioridad al presunto pacto entre ambos estados. En otras palabras, se acusa al inculpado de haber roto un presunto acuerdo a través de declaraciones efectuadas con anterioridad a la existencia del mismo.
Para terminar, mi querido Klipphan... podemos pensar distinto en muchos temas. Gracias al cielo y a los militares que derrotaron a la subversión, todavía podemos disfrutar de alguna libertad de expresión en nuestra querida patria... pero por favor, seamos sinceros... la investigación periodística es un trabajo serio que requiere cuando menos de rigor intelectual y objetividad en el razonamiento. “Oraciones Peligrosas” podrá ser una brillante pieza comunicacional para un discurso de barricada de la Senadora Cristina Fernández de Kirchner... pero ambos sabemos que de trabajo de investigación no tiene nada.
Tampoco lo mío, por cierto, pero por lo menos yo no soy periodista ni intento engañar a mis lectores. A propósito del discurso, perdón de la nota... ¿Resulta más redituable escribir panfletos para la campaña política del gobierno? Hasta la próxima.
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